|
viernes, 06 de marzo del 2009 01:24
Hora de Perú
Devida: Cultivos alternativos a la coca benefician a 23.000 familias
Ex productores de coca peruanos, organizados ahora en 13 grandes cooperativas, hicieron exportaciones por 80,2 millones de dólares durante el 2008, básicamente en café, aceite crudo de palma y cacao entregado hoy por la oficina estatal de lucha contra el narcotráfico.
Cambiar tamaño
En total, las 13 cooperativas, situadas en los departamentos de Cusco, Huánuco, Puno, San Martín y Ucayali, hicieron ventas por 92,2 millones de dólares, lo que significa un aumento de 55,2%, respecto a los 59,4 millones de dólares de 2007.
El jefe de Devida , Rómulo Pizarro, y el representante en el Perú de la Oficina de las Naciones Unidas Contra las Drogas y el Delito (Onudd), Flavio Mirella, le dijeron a dpa que las cifras grafican el éxito del programa, destinado a sustituir en forma sustentable el cultivo de la coca, base de la cocaína.
El programa consiste en convencer a los cocaleros de dejar ese cultivo en forma voluntaria y organizarse en cooperativas que llegan al mercado con sus tres productos básicos sin intermediarios, mediante un ordenamiento que hace posible la comercialización y que de paso tiene como beneficio la recuperación del medio ambiente degradado por el narcotráfico.
Unas 23.000 familias, con promedio de entre cuatro y cinco miembros cada una, participan del programa, y la intención es que cada vez se sumen más, pues la relación del Perú en la cadena del tráfico de cocaína se basa fundamentalmente en su condición de país productor de coca.
Las cooperativas cultivan ahora con productos alternativos unas 68.000 hectáreas que antes se dedicaban a la coca. Para Pizarro y Mirella lo principal es que los labriegos, al verse recompensados económicamente, trabajan entusiastas en el proyecto, lo que le da un carácter importante a la sustitución.
PROBLEMA VIGENTE
Aun así, en el Perú, según el último reporte oficial, se sigue produciendo coca en unas 53.000 hectáreas, lo que significa un 4% más respecto a la medición anterior. Esto se debe, dijo Pizarro, a que el narcotráfico, ante el crecimiento de la demanda internacional de cocaína, busca nuevos espacios donde impulsar el cultivo.
Esas hectáreas dejan una producción anual de aproximadamente 110.000 toneladas de coca, cuando para atender el consumo popular tradicional bastaría con unas 9.000. Esta claro que lo restante va a las mafias, que obtienen así una capacidad de producción de cocaína estimada en 290 toneladas actuales.
Pizarro resaltó que para seguir con el programa es necesario que los países consumidores asuman su responsabilidad y colaboren económicamente. En ese marco, lamentó que la Unión Europea como tal no aporte nada, a pesar de que según los cálculos el 70% de la cocaína peruana tiene como destino a Europa.
Algunos países europeos como Alemania y Bélgica y en menor grado España e Italia sí aportan mediante acuerdos bilaterales, pero la cantidad sumada no representa más de un tercio aproximado de lo que da Estados Unidos, 65 millones de dólares, cifra que también se considera baja y que representa una disminución de 35% respecto a lo que ese país entregaba antes.
El trabajo de organización de los campesinos en cooperativas, en el que un siguiente paso será que esas cooperativas se junten entre sí para formar consorcios, es respaldado fundamentalmente por la ONUDD y por el propio Estado Peruano.
|