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jueves, 28 de agosto del 2008 01:31
Hora de Perú
Los comuneros justifican los actos de violencia en Huamachuco
Para el presidente de las rondas campesinas de Huamachuco, Francisco García Vázquez, los actos de violencia registrados en el distrito de Sanagorán, en la provincia de Huamachuco,en La Libertad, están plenamente justificados.
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Ayer, unos 2,500 comuneros atacaron la comisaría de Huamachuco, quemaron tres patrulleros y trataron de linchar al alcalde de dicho distrito, Santos Luis Guerra, detenido en el lugar por la muerte de un trabajador edil.
El burgomaestre de Sanagorán y su teniente alcalde, Mariano Paulo Monzón, son investigados por la muerte de Lucio Marcelino Yupanqui Pacheco, cuyo cadáver fue hallado descuartizado el 16 de junio.
“La Policía no ha cumplido con su responsabilidad, pese a que ha tenido una resolución del Poder Judicial de ubicar y capturar al alcalde de Sanagorán”, señaló en RPP.
“Condeno estos actos de violencia, pero un desborde social de esta naturaleza tiene sus principios. Hay mucha indiferencia, insensibilidad por parte de la Policía”, añadió García Vázquez.
El dirigente negó que las rondas campesinas hayan promovido la manifestación. “De manera espontánea, la población de Huamachuco se han levantado viendo tanta injusticia. Eso es lo que ha ocurrido”, afirmó.
Es más, denunció que el alcalde de Sanagorán ha sobornado a la Policía y al Poder Judicial para dilatar las investigaciones sobre la muerte del trabajador edil.
“En las arcas del gobierno municipal se mueve mucho dinero y hoy hay mucha suspicacia porque lamentablemente la corrupción se ha generalizado, se ha institucionalizado, entonces creen que no se hace justicia porque creen que el alcalde está sobornando tanto a la Policía, al Poder Judicial y al Ministerio Público”, dijo.
El alcalde es acusado del crimen por su presunto cómplice, Santos Sabino Cerna (19), quien confesó que la autoridad le disparó a Yupanqui Pacheco dos tiros en la cabeza y uno en la espalda y que, luego, le ordenó que le sacara la cabeza y los brazos para sepultarlos en otro sitio, con el fin de que no identificaran al occiso.
Cerna relató que le pagaron 30 mil soles para que condujera a la víctima hasta el lugar donde iba a ser asesinada. El caso es investigado por la Fiscalía de Sánchez Carrión.
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