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jueves, 27 de septiembre del 2007 15:52
Hora de Perú
Martha Chávez se ratifica y dice que destrucción del “Ojo que llora” debe ser concluida
La dirigente fujimorista Martha Chávez se ratificó hoy en sus expresiones respecto a la destrucción del monumento "El ojo que llora", en homenaje a las víctimas de la violencia, y dijo que lo que queda de esa obra también debería ser destruida.
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Dicha obra fue destruida el fin de semana por un grupo de desconocidos que lo atacaron con combas y le arrojaron pintura, acto que fue aplaudido por Chávez, quien fue cuestionada por varios sectores por avalar dicho acto, considerado de intolerancia y lesa cultura.
"Debería terminarse ya la destrucción que se ha iniciado por manos de gente desconocida, o deberían levantarlo y, si quieren, entregarlo a la casa de estas personas que se dicen defensores de la derechos humanos", manifestó.
Chávez cuestionó la marcha realizada por activistas de derechos humanos y deudos de los fallecidos en la lucha antisubversiva, para protestar por el ataque a dicha escultura, y dijo que "no tienen derecho a perturbar el libre tránsito con su movilización".
"Ese monumento es un insulto a la memoria de las víctimas del terrorismo, cuyos familiares no saben que sus nombres están junto al de los terroristas muertes. Eso es un crimen a su memoria", argumentó la ex candidata presidencial del fujimorismo.
Aclaró, sin embargo, que no avala que los vigilantes del parque en que se encuentra la escultura hayan sido atacados, aunque añadió que la propia Municipalidad de Jesús María debió haber impedido su construcción o haberla destruido en su momento para evitar "esta especie de fuente ovejuna".
A juicio de Chávez de Ocampo, el monumento es una barbarie debido a que pone en un mismo lugar, a las víctimas del terrorismo y a los subversivos caídos, lo cual –añadió- es como si se levantará una obra en homenaje al holocausto, donde se pusiera el nombre de los judíos y sus victimarios.
La marcha en rechazo al ataque al "Ojo que Llora" convocó a más de mil personas, entre activistas de derechos humanos, sindicalistas y deudos de las víctimas, que rechazaron con dicho acto la violencia de ese ataque que atribuyeron a sectores cercanos al fujimorismo.
El monumento fue construido en el 2005 en recuerdo a las casi 70.000 víctimas de la violencia desatada por Sendero Luminoso en 1980. La pintura arrojada a la obra ha cubierto los nombres de los fallecidos que figuraban en ella.
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