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miércoles, 31 de octubre del 2007 07:47
Hora de Perú
Limeños se debaten entre celebrar Halloween o el Día de la Canción Criolla
Millones de niños y no tan niños, disfrazados de brujas, calaveras y fantasmas, recorren los barrios pidiendo dulces para satisfacción de los odontólogos.
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El Perú, contrario a la retórica mundial del trick or treat (truco o trato), batalla porque su cajón suene, sus guitarras trinen y sus voces armen la fiesta de la llamada música criolla.
Esa música nació en callejón de un solo caño, amenizaba las tardes en Amancaes, se escuchaba en la ciudad con ahínco de pregón y cuya última gran época fue la década de 1970, de la cual sobreviven esos valses con tinte a canto nacional, “Y se llama Perú” y “Contigo, Perú”, por citar esas piezas de Augusto Polo Campos, cuando la oncena futbolera sabía de triunfos. Otros tiempos, claro.
La música criolla dejó durante el siglo pasado los barrios populares para incluirse en los bailes de los salones que frecuentaban las familias de “raigambre”.
Lo criollo continúa adaptándose. Amplió su repertorio de polcas, marineras y valses de jarana. Ya en un momento, incluyó los elementos de la música afroperuana, como el cajón, sus ritmos (landó) y repertorio, y ahora es natural que el cajón “llame” a la guitarra (instrumento cuyos mejores ejecutantes, paradójicamente, son de raíces andinas). Y desde hace más de dos décadas, los teclados, el bajo y la percusión latina también sirven para aumentar su sonoridad.
Como los peruanos se resisten a celebrar completamente Halloween, ahora se ha creado el híbrido de fiesta llamado “criween”, fusión de lo criollo y el Halloween, es decir, uno puede ir a una jarana criolla en una discoteca, disfrazado de lo que sea y escuchar valses.
Sí, el criollo new wave, de los nuevos tiempos, viste minifalda o tiene pinta de reggaetonero, no asiste a las asociaciones culturales ni clubes donde regurgita la “auténtica” música criolla, con voces, guitarra y cajón. Prefiere escucharlos en una discoteca o salsoteca, con parlantes bondadosos y una buena pista de baile.
El sociólogo Aldo Panfichi se ríe de la nueva “moda”. Explica que siempre el criollo ha sido “limeño, costeño y huachafo”. No se sorprende de que se escuchen las canciones de Pinglo, Chabuca, Polo Campos y Luis Abelardo Núñez en locales y se trate con cariño al Halloween.
La Fiesta de las Brujas, dice Panfichi, no resulta tan lejana a nosotros. Aquí entendemos de maravilla a la fiesta de los muertos del 1 de noviembre, una celebración tan ligada con los pueblos andinos. Una relación entre el mundo andino, lo católico y lo pagano. Que es, también, lo que suma la fiesta criolla. Salud.
El criollo new wave prefiere escuchar la música criolla en una discoteca o salsoteca con parlantes bondadosos y una buena pista de baile. El criollo tradicional buscará las combativas asociaciones culturales o clubes donde incluso la jarana no admite más que un cajón y una guitarra por un trabajo a capella del intérprete.
La competencia (la otra fiesta)
También hoy se festeja Halloween o la Noche de Brujas, una costumbre del año nuevo celta, que ha devenido en fiesta de disfraces y se ha convertido en un producto del mundo globalizado.
Para que los espíritus se ahuyenten y no vuelvan a habitar sus cuerpos físicos, los celtas (actual Irlanda) ponían calaveras en las viviendas de los finados.
Sin embargo, el nombre Halloween tiene sus raíces fonéticas en el católico All Hallows Eve, o Día de Todos los Santos, que se celebra el 1 de noviembre.
Fuera de los dulces para niños, hay una industria que mueve millones. La Federación Nacional del Pequeño Comercio en Estados Unidos dice que cada estadounidense gastará este año un promedio de 64.82 dólares, lo que hace un total de cinco mil millones de dólares en disfraces y complementos de la Fiesta de las Brujas.
De hecho, el país produjo más de 450 mil millones de kilogramos de calabazas en 2006, uno de los principales ornamentos usados como decoración en los hogares.
Eventos gratis
- Al compás del valse. Espectáculo con música de antaño a cargo de la Agrupación Cultural Semblanzas Criollas. Lugar: Centro Cultural de España (Natalio. Sánchez 181, Santa Beatriz). 20.00 horas.
- Tercer Concurso Nacional de Valse. Trofeo Municipalidad Metropolitana de Lima 2007. Mañana, desde las 14.00 horas, en la sala Alzedo (contigua al teatro Segura). Ingreso libre.
- Concierto criollo. A cargo del Coro Nacional de Niños del Perú. Hoy, desde las 19.30 horas, en el auditorio Los Incas del Museo de la Nación, en San Borja.
- Gran estelar Ciudad de Alegría. Fiesta en honor a la música criolla, con invitados: Niche (Colombia), Antonio Cartagena y Pedro Suárez-Vértiz, entre otros. Desde las 18.00 horas, en la plaza Bolognesi.
- Gran estelar: Ciudad de Estrellas. Con Fabiola de la Cuba, Arturo “Zambo” Cavero, Cecilia Bracamonte, Max Castro y Miki González, entre otros. Mañana, desde las 19.30 horas, en el Malecón del Río y Parque de la Muralla.(Tomado de Andina)
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