|
martes, 23 de octubre del 2007 07:14
Hora de Perú
Señalan que improvisación y errores reinaron en último censo
Numerosas personas se quejaron porque empadronadores no llegaron a sus casas. Especialistas piden que encuesta poscensal esté a cargo de profesionales independientes, según reveló una investigación periodistica.
Cambiar tamaño
Conforme pasan las horas se incrementan las quejas. Estas no solo provienen de los empadronadores -quienes se sienten estafados porque no se les dio el dinero que se les prometió-, sino también de la población que, en gran número, asegura que no fue censada el último domingo.
Uno de estos casos es el del ex ministro del Interior Fernando Rospigliosi. "Lamento comunicar que he dejado de existir. Esperé con impaciencia en Santa Eulalia, pero el entrevistador no llegó", dijo a Perú.21.
Según la línea gratuita del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), que brinda información sobre el censo, dicha localidad era considerada como zona urbana. Por lo tanto, le correspondía ser empadronada el último domingo.
Por su parte, Miryam Falla, vecina de Miraflores, nos envió un correo electrónico más que elocuente. "La organización del censo fue una verdadera improvisación y una vergüenza", comentó tras manifestar que a su vivienda nunca llegó empadronador alguno.
Pamela Ortiz, quien fue empadronadora, nos contó indignada que su casa, ubicada en la urbanización San Ignacio de Monterrico, no fue censada. "Lo mismo ha ocurrido con unas 12 viviendas vecinas. Nadie nos ha dado una explicación", puntualizó.
Comentarios de este tipo nos llegaron desde Pueblo Libre -varios vecinos de este distrito afirmaron que los empadronadores los habían censado pasadas las 6:30 p.m.-, Magdalena, Ate y La Victoria.
Como respuesta, el jefe del INEI, Renán Quispe, dijo que los que no fueron censados deben llamar a la línea gratuita de la institución (0800-10-226). Un empadronador será enviado a los domicilios de los interesados para que efectúe el censo.
Quispe les ofreció disculpas a los jóvenes que denunciaron que no se les pagó los 10 soles ofrecidos por el INEI -como refrigerio- y se comprometió a solucionar ese impasse lo más pronto posible.
Fernando Tuesta Soldevilla, del Instituto de Opinión Pública de la Pontificia Universidad Católica del Perú, expresó que la forma como se ha realizado el censo está llevando al descrédito al INEI.
"Hay mucha gente que ha sido censada, pero a la que no se le ha aplicado todo el cuestionario o se le ha hecho de mala forma. Se corre el riesgo de que haya una percepción de que los datos recogidos no son ciertos", indicó.
Tuesta cuestionó que los escolares hayan tenido en sus manos el empadronamiento. "Al no haber una preparación adecuada y al reclutar gente sin experiencia, se corren muchos riesgos. Lo ideal hubiera sido contar con universitarios", precisó.
Por ello, recomendó que las encuestas poscensales estén a cargos de instituciones independientes ya que el INEI -manifestó- no ofrece garantías de ningún tipo.
"Hay voces que consideran que ha habido mucha improvisación y poco tiempo de preparación. Esto se ha notado en el momento en que el INEI decide emplear métodos antiguos", acotó.
Para Félix Murillo, ex jefe del INEI y responsable del censo de 1993, hubo tres grandes deficiencias: la sensibilización tardía a la población, la poca difusión en los niveles universitarios (para que colaboraran como empadronadores) y la implantación de una orden de inamovilidad que, a su parecer, era innecesaria.
Ambos especialistas coincidieron en señalar que la encuesta poscensal (la que determinará el nivel de confiabilidad del proceso y que se realizará en la primera quincena de noviembre) debe estar en manos de una institución independiente para garantizar la validez de la información obtenida el domingo 21 de octubre(Tomado de Peru 21).
|