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viernes, 20 de febrero del 2009 06:01
Hora de Perú
El número dos de las FARC estaría agonizando en la selva colombiana
El número dos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Víctor Julio Suárez Rojas, estaría agonizando en su campamento clandestino en la selva de su país debido a la diabetes crónica que padece, informó hoy el diario El Nuevo Herald .
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“No puede hacer que le lleven al campamento la insulina que necesita inyectarse a diario y eso lo está matando”, aseguraron unos investigadores judiciales a la publicación.
Conocido como el “Mono Jojoy” o “Jorge Briceño”, Suárez Rojas está incomunicado en su campamento debido a los permanentes operativos militares que lo rastrean.
Su precaria salud constituye un nuevo golpe a la guerrilla colombiana que, durante los últimos años, ha perdido a varios de sus líderes en sucesivas derrotas, incluyendo a su fundador y jefe máximo por casi 50 años, Manuel Marulanda alias “Tirofijo”.
Las fuentes dijeron que el estado de salud del insurgente es grave desde “hace más de dos años” pero que ha empeorado en los últimos meses, por lo que se considera que actualmente “es terminal”.
“Ellos dicen que ya no es el hombre robusto de antes sino que está en los puros huesos. Cuentan que no tiene comida ni remedios y que su gente debe cargarlo cuando tienen que cambiarlo de campamento”, publicó El Nuevo Herald.
Las primeras versiones sobre la diabetes del número dos de las FARC fueron reveladas hace más de un año por su lugarteniente de seguridad alias “Abraham 43”, arrestado en el departamento de Caquetá cuando buscaba provisiones para su jefe.
El año pasado, el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, invitó públicamente a Suárez Rojas a recibir atención médica a cambio de deponer las armas y liberar a los secuestrados. “Mono Jojoy” dispone de un reducido programa de seguridad al que solamente pertenecen veteranos combatientes de su mayor confianza y mujeres. Aún es considerado el comandante del temible Bloque Oriental de la guerrilla pero vive alejado de sus tropas por temor a ser asesinado.
Además, él tiene las coordenadas de los escondites en los cuales sus bloques guardan abundante armamento, repuestos, municiones y millones de dólares en efectivo, producto del narcotráfico.
El Gobierno colombiano anunció que dará una recompensa de 5 millones de dólares a quien entregue al “Mono Jojoy”. El año pasado un guerrillero identificado como Pablo Montoya alias “Rojas” mató a su jefe, Iván Ríos, y le cortó una mano al cadáver para reclamar la recompensa que se ofrecía por su cabeza.
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