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jueves, 27 de noviembre del 2008 02:18
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Bombay sigue sumida en el caos tras los sangrientos ataques terroristas que ya dejan 119 muertos
Las fuerzas de seguridad de la India seguían hoy sin poder rescatar a todos los rehenes y controlar la situación en Bombay, 24 horas después de que comenzaran los ataques simultáneos en la capital económica del país con 119 muertos y 315 heridos.
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El primer ministro de la India, Manmohan Singh, afirmó en un mensaje a la nación que los terroristas proceden de fuera del país. "Es evidente que el grupo que llevó a cabo estos ataques, con base en el exterior, vino con la única determinación de crear la confusión en la capital comercial del país", dijo.
El primer ministro añadió que no tolerará que desde sus países vecinos se lancen ataques contra la India. "Habrá un costo si ellos no toman medidas adecuadas", subrayó.
Singh no mencionó a ningún país en particular, pero en el pasado Nueva Delhi ha acusado a Pakistán y Bangladesh de dar refugio a grupos islamistas que habían realizado atentados en la India.
Entre los objetivos atacados por los terroristas, que se autodenominaron miembros del desconocido grupo "Deccan Muyahidin", se cuentan dos hoteles de cinco estrellas, el Taj Mahal y el Trident, la estación de trenes local, dos hospitales, el cuartel de policía del sur de la metrópolis, un centro judío y un restaurante popular entre los extranjeros.
Por la noche seguían oyéndose tiros y explosiones en los hoteles Taj Mahal y Trident, en los que una tropa de élite entró para intentar rescatar a los secuestrados. La emisora NDTV aseguró que del Taj ya han sido sacados todos los huéspedes, pero que en el Trident aún hay unas 100 personas, 35 de ellas probables rehenes.
Por el contrario, el jefe del gobierno regional de Maharashtra, Vilasrao Deshmukh, dijo que ya no hay secuestrados y que quienes están en el Trident se han encerrado en sus habitaciones por seguridad. Las operaciones contra los terroristas atrincherados continuarán durante la noche y hasta la mañana si es necesario, añadió.
Imran Babar, que se identificó como uno de los terroristas, llamó a NDTV y dijo que quería hablar con el gobierno para hacer un intercambio de rehenes, a la vez que denunció presuntos abusos contra los derechos humanos en Cachemira. El gobierno de Maharashtra negó sin embargo que haya habido o vaya a haber algún contacto.
Entre los 119 muertos hay ocho extranjeros aún no identidicados, dijo un policía del estado de Maharashtra, del que Bombay es capital. Fuentes desde Roma, Berlín y Reino Unido ya confirmaron la muerte de un italiano, un alemán y un británico. La agencia PTI aseguró que además hay un australiano y un japonés muertos.
El Ministerio del Exterior de Israel informó de que hay numerosos israelíes como rehenes. "Sabemos que hay israelíes, seguro en el centro (ultraortodoxo) Chabad y muy probablemente en el Trident", dijo el portavoz del ministerio Yigal Palmor.
El funcionario dijo que estiman el número entre 10 a 15, entre ellos casi seguro el rabino que está al frente del centro y su esposa. Se desconoce el paradero de otras 25 personas.
El primer ministro británico, Gordon Brown, anunció entretanto desde Londres que su país ha enviado a Bombay agentes de policía antiterrorismo para colaborar, además de personal civil experto en emergencias, entre otros de la Cruz Roja. Brown habló por teléfono con Singh para coordinar esta medida.
"Los ataques, bien planeados y orquestados, probablemente con vínculos externos, buscaron crear pánico al elegir objetivos de alto perfil y matar a extranjeros de forma indiscriminada", indicó Singh en su mensaje televisado.
Los terroristas llegaron el miércoles en botes inflables desde una nave nodriza que luego fue interceptada en alta mar por las autoridades.
Deshmukh afirmó que participaron en los hechos entre 20 y 22 hombres, de los que siete fueron abatidos, algunos arrestados y al menos diez siguen prófugos.
El grupo atacó los objetivos armado con armas automáticas y granadas, con las que los extremistas, vestidos con ropa informal y el rostro descubierto, dispararon de forma indiscriminada.
Bombay permaneció hoy paralizada, con la gente encerrada en sus casas y las autoridades alertaron que se debe evitar lugares públicos como mercados o teatros porque aún hay terroristas prófugos.
Más de 600 personas han muerto en la India a causa del terrorismo desde 2003. Bombay ha sido objeto numerosos atentados: el 11 de julio de 2006 murieron 180 personas en una serie de bombas en su red de trenes y en agosto de 2003, dos coches bomba acabaron con la vida de 60 personas. Pero el actual ataque no tiene precedentes en cuando a envergadura y precisión.
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