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viernes, 07 de noviembre del 2008 09:12
Hora de Perú
EE.UU. rechaza acusación de Evo Morales contra la DEA
El Departamento de Estado rechazó como “claramente absurdas” las acusaciones del presidente boliviano, Evo Morales, de que el gobierno estadounidense alienta el tráfico de drogas en Bolivia.
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“Las acusaciones que han sido formuladas son claramente absurdas”, dijo el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Robert Wood, a reporteros en su encuentro diario con la prensa. “Las rechazamos categóricamente”, añadió.
Morales había acusado a la Agencia Antidrogas de Estados Unidos (DEA) de “fomentar” el narcotráfico y ratificó su decisión de suspender las actividades de esa repartición en su país, al tiempo que prometió “nacionalizar” la lucha antinarcóticos.
“Por la dignidad de los bolivianos hemos decidido que la DEA debe retirarse del territorio nacional”, dijo el mandatario en un acto en un cuartel policial en La Paz.
La “DEA no respetaba a la policía, inclusive a las Fuerzas Armadas, y lo peor no es que luche contra el narcotráfico sino (que) fomentaba el narcotráfico”, lanzó.
Morales dijo que en un operativo en 1986 en en el Parque Nacional Huanchaca (noroeste), se descubrió la factoría más grande de cocaína, que según el gobernante “estaba bajo la protección de la DEA”.
El jefe de Estado dijo que tiene “bastante documentación” para justificar su denuncia.
Además aseguró que la DEA investigaba a dirigentes sindicales y políticos opositores, entre los que se encontraba él mismo, en una persecución política de la que dijo tener “también documentación”.
El gobernante señaló su intención de “entregar esa documentación a las autoridades de Estados Unidos o al presidente electo Barack Obama”.
Juan Ramón Quintana, ministro de la Presidencia, presentó en una conferencia de prensa posterior, documentos y recortes de prensa que consideró “datos objetivos” sobre las denuncias de Morales.
Morales acusó recientemente a la DEA de “disparar” y “matar” a campesinos cocaleros bolivianos, sin dar ningún dato adicional ni pruebas que sustenten su afirmación.
Las relaciones entre Estados Unidos y Bolivia se han deteriorado significativamente en los últimos meses, en particular por diferencias con respecto a la lucha antidrogas.
Estados Unidos considera que el gobierno de Evo Morales, un ex dirigente de los productores de hoja de coca bolivianos, “alienta” y “facilita” la producción del vegetal y ha fallado en “tomar acciones significativas contra el lavado de dinero” proveniente del narcotráfico.
Morales ha rechazado la política de erradicación total del cultivo impulsada por Estados Unidos, y defiende la existencia de plantaciones de la hoja en parcelas llamadas “catos”, que forman parte de la tradición de los campesinos indígenas bolivianos.
Las tensiones entre Bolivia y Estados Unidos vienen creciendo desde la expulsión a mediados de setiembre del embajador norteamericano en La Paz, Philip Goldberg, al cual Morales acusó de alentar conspiraciones de opositores a su gobierno. Estados Unidos respondió expulsando al embajador boliviano Gustavo Guzmán de Washington.
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