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viernes, 15 de agosto del 2008 08:35
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Bush critica a Moscú mientras tropas rusas avanzan en Georgia
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, calificó el viernes las acciones militares de Moscú en Georgia como inaceptables, mientras las tropas rusas realizaron su incursión más profunda en el territorio del pequeño vecino del Cáucaso.
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El mandatario georgiano, Mikheil Saakashvili, había anunciado previamente que su país suscribió un acuerdo de cese al fuego, negociado por Francia en nombre de la Unión Europea, pero Rusia se negó a emitir comentarios.
"El termino para las conversaciones ha pasado. El tiempo para las acciones concretas ha llegado," dijo una fuente de alto rango no identificada del Ministerio de Relaciones Exteriores citada por la agencia rusa Interfax.
Cerca de 17 vehículos blindados y unos 200 soldados avanzaron hacia un poblado a 45 kilómetros de Tiflis en la incursión más avanzada en territorio de Georgia desde que comenzó el conflicto por la región separatista de Osetia del Sur, hace más de una semana.
Un corresponsal de Reuters vio entre los vehículos un ambulancia militar, francortiradores y misiles.
Saakashvili dijo que también habían avanzado tanques en otras dos ciudades, Khashari y Borjomi, en el centro de Georgia, pero la información no pudo ser verificada independientemente.
No estaba inmediatamente clara la razón para el movimiento de vehículos blindados rusos al interior de Georgia .
En un programa radial que se emitirá el sábado, pero que fue distribuida el viernes por la Casa Blanca, Bush dijo: "El mundo ha visto con alarma como Rusia invadía a un estado vecino soberano y amenazaba a un gobierno democrático elegido por su pueblo."
"Es un acto completamente inaceptable para las naciones libres del mundo," añadió.
Hablando junto al líder georgiano Saakashvili, la secretaria de Estado estadounidense, que se encuentra visitando el Georgia, había evocado previamente la invasión soviética a Checoslovaquia 40 años atrás para impedir reformas liberales: "Las fuerzas rusas deben abandonar Georgia de inmediato. Esto ya no es 1968."
Las fuerzas rusas defienden a la región disidente de Osetia del Sur y se han enfrentado con tropas georgianas después del intento de Tiflis por recuperar el territorio escindido de facto desde la década de los '90.
Saakashvili, en vehementes comentarios, denunció a los rusos como "bárbaros del siglo XXI" y culpó a Occidente por provocar la crisis al no reaccionar firmemente a previas acciones militares de Moscú y por no admitir a Georgia en la OTAN lo suficientemente rápido.
"¿Quién invitó a los problemas aquí?, dijo, rodeado de varias grandes banderas georgianas y estadounidenses. "(...) No sólo las personas que perpetraron esto, sino quienes fallaron en detenerlo," agregó.
El conflicto ha inquietado a los mercados de petróleo debido a la posición estratégica de Georgia para el paso de crudo y gas a través de ductos hacia Europa.
El Kremlin desplegó buques de guerra, aviones, tanques y tropas contra Georgia en su operación militar más grande afuera de sus fronteras desde la caída de Unión Soviética en 1991.
El viernes, se multiplicaron las señales del creciente aislamiento ruso, pero el presidente Dmitry Medvedev mostró una actitud desafiante tras reunirse con la canciller alemana, Angela Merkel, en el balneario de Sochi en el Mar Negro, ubicado a varios cientos de kilómetros de la zona de conflicto.
Dijo que Moscú respondería si sus fuerzas de paz desplegadas en Georgia eran atacadas y cuestionó que las regiones rebeldes en el centro del conflicto puedan volver a vivir bajo Gobierno de Tiflis.
Medvedev señaló que el acuerdo entre Polonia y Estados Unidos era una amenaza para Rusia. "El despliegue de las nuevas fuerzas antimisiles tiene como objetivo la Federación Rusa," dijo en una conferencia de prensa junto a Merkel.
Merkel también llamó al Kremlin a retirar sus fuerzas del centro de Georgia y a implementar el plan de paz patrocinado por Francia.
"Queremos que el plan de seis puntos (de Francia) sea implementado de inmediato para que las tropas rusas no estén más tiempo en Georgia, afuera de Abjasia y Osetia del Sur," dijo en una conferencia de prensa conjunta con Medvedev.
La presión de Berlín es significativa porque Moscú generalmente considera a Alemania un país más comprensivo que sus ex enemigos de la Guerra Fría, Londres y Washington.
Incluso los normalmente confiables aliados de Rusia en partes de la ex Unión Soviética han permanecido en su mayoría silenciosos sobre el tema.
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