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viernes, 08 de agosto del 2008 08:59
Hora de Perú
Bolivia: Morales aspira a superar referendo en ambiente polarizado
Bolivia se apresta a celebrar este domingo un referendo en que el presidente Evo Morales y los prefectos aspiran a ser ratificados en sus cargos, en una jornada originalmente destinada a sacar al país de una difícil crisis política que sin embargo parece haberse agravado por esta consulta.
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A dos días de la consulta, Bolivia vive la tensión por el enfrentamiento creciente entre el gobierno de Morales y seis de los nueve departamentos, que desafían su proyecto indigenista y estatista.
Según un sondeo publicado a comienzo de esta semana, el mandatario no debería tener problemas para sobrevivir al referendo pero igual pasa con sus adversarios más caracterizados, incluyendo al prefecto de Santa Cruz, Rubén Costas, convertido en el principal opositor de Morales.
La polarización en Bolivia es tal que el presidente no pudo viajar en los últimos días a cuatro departamentos, donde grupos cívicos se tomaron aeropuertos o sus inmediaciones para evitar su presencia.
También tres prefectos llegan a la consulta en huelga de hambre, en protesta contra el gobierno por recursos que fueron quitados a los departamentos, mientras que mineros, maestros y minusválidos, activos en su protesta esta semana, dieron una tregua pero ya anunciaron que desde el lunes harán escuchar sus demandas.
Todo esto hizo expresar el jueves al ministro de la presidencia, Juan Ramón Quintana, que Bolivia estaba "en el umbral de un golpe de Estado".
Con el referendo, según analistas, el presidente busca consolidar un poder que ha sido erosionado en el último tiempo en las regiones opositoras.
"Desde hace un año que Evo recibe golpe tras golpe y ahora quiere tomar la iniciativa", dice a la AFP un diplomático europeo en La Paz.
Para la oposición, el referendo constituye un problema porque puede potenciar al presidente y algunos aliados se pueden perder en el camino.
"La oposición ha querido impedir el referendo y busca quitarle credibilidad y deslegitimarlo", dice a la AFP el sociólogo francés Franck Poupeau, experto en Bolivia.
Pero objetivamente, analistas han advertido que el referendo tiene varias grietas, empezando por las dudas que existen sobre su legalidad, que no pudo ser avalada por el Tribunal Constitucional (TC), desmantelado desde comienzo de año por la renuncia de cuatro de sus cinco miembros.
Silvia Salame, la única integrante en función, señaló que el referendo debía anularse, pero su concepto terminó siendo desestimado.
Según la ley de convocatoria para que el presidente sea revocado debe haber una votación superior al 53,74% que obtuvo en la elección de diciembre de 2005.
El mecanismo opera de la misma manera para los prefectos (que fueron elegidos con porcentajes que varían de 38 a 48%), aunque una interpretación de la Corte Nacional Electoral (CNE) señala que para revocarlos se requiere más de 50% de No.
Las diferencias entre la ley convocatoria y la CNE podría convertirse en un problema. Existe la posibilidad de que en algún departamento, un prefecto sea revocado según la ley pero no según el concepto de la CNE. ¿Cómo se resuelve esta situación? No hay respuesta.
Todavía más grave puede ser la situación en la central Cochabamba, donde el prefecto Manfred Reves Villa no reconoce el referendo.
"Seguiré siendo prefecto hasta el 2009, fui electo hasta el 2009", afirmó este viernes en tono de amenaza Reyes Villa, un ex capitán de Ejército, consultado por la prensa local si reconocerá un resultado adverso en el plebiscito del domingo.
La preocupación sobre la situación en Bolivia llegó a la ONU, donde el secretario general, Ban Ki-moon, llamó a todos los actores políticos y sociales de Bolivia a garantizar un referendo pacífico.
"En el interés de reforzar la democracia y los derechos humanos en Bolivia, el secretario general llama a todos los actores políticos y sociales a garantizar un clima pacífico durante el proceso electoral y el período subsiguiente", dijo su portavoz, Michele Montas, en un comunicado.
Es en ese complejo marco en el que Bolivia se lanza a un referendo de imprevisibles consecuencias para el futuro del país.
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