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martes, 24 de junio del 2008 15:43
Hora de Perú
Prefectos piden adelanto de elecciones en Bolivia y que Morales no participe
La división política boliviana se agudizó tras el rechazo de los prefectos opositores a someterse a un referendo revocatorio en agosto y en cambio realizar elecciones generales anticipadas en que el presidente Evo Morales y ellos mismos no podrían participar, una idea que no cuaja en la oposición.
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Los prefectos de los departamentos de Santa Cruz, Cochabamba, Tarija, Pando y Beni, reunidos el lunes, propusieron una reunión para el 1 de julio con el presidente Morales en el lugar que éste decida aunque ponen condiciones para ello que serán difíciles de aceptar para el mandatario.
En caso de fracasar ese diálogo, los prefectos rebeldes proponen que se adelanten las elecciones tanto de presidente como las de ellos mismos, sin que ninguno de ellos pueda participar.
Igualmente los prefectos de esos cinco departamentos rebeldes señalan que no irán al referendo revocatorio del 10 de agosto, al que en cambio Morales sí se ha mostrado dispuesto a asistir.
Jaqueado por esta situación, Morales urgió este martes a los prefectos a "respetar las normas", solicitud extensiva a la Policía y las Fuerzas Armadas para "hacer respetar la Constitución".
La decisión de los cinco prefectos de no participar en el referendo de agosto fue adoptada, según el ministro de la Presidencia, Juan Ramón Quintana, "sólo por consumar sus aspiraciones mezquinas que pretenden llevar al país a la confrontación".
Invocó a los prefectos a "que se sometan a la ley, retornen al camino de la obediencia constitucional, dejen de invocar a la desintegración y se sometan al tribunal del pueblo. El pueblo decidirá con su voto quién se va o quién se queda", pidió Quintana.
El presidente del Senado, Oscar Ortiz, ligado a las élites de Santa Cruz y dirigente de la agrupación opositora Podemos, propugnó en tanto que "hay que buscar una salida pacífica y democrática que impida que se generalice la violencia y que evite que el daño económico sea aún mayor" en alusión a la inflación en alza y el supuesto estancamiento de la industria.
Su colega senador y jefe de la bancada parlamentaria de Podemos, Roger Pinto, discrepó con la posición de los prefectos, sostuvo que éstos "tienen que explicar su posición ante una ley" y les acusó de tener una visión "muy local, regional", según dijo al diario La Razón.
Otro disputado opositor, Arturo Murillo, de la centroderechista Unidad Nacional, declaró al mismo diario que oponerse al referendo revocatorio "sería un error".
Morales atizó más la situación al afirmar que "tengo investigaciones de algunos prefectos; qué impresionante cómo se roba la plata al pueblo boliviano, por eso estoy convencido (de que) si algún prefecto rechaza el referendo revocatorio es que quiere seguir robando al pueblo".
"Pidamos que nos sometamos al pueblo para que nos revoque o para que nos ratifique, eso dirá el pueblo boliviano con su voto", dijo.
"La única instancia que puede determinar la suspensión definitiva del referendo revocatorio es el Tribunal Constitucional (TC), al pronunciarse sobre una demanda de inconstitucionalidad sobre el tema", opinó en el diario La Prensa el analista político Carlos Alarcón.
Pero el TC está paralizado hace meses por falta de quorum a raíz de la renuncia de la mayoría de sus miembros.
Los prefectos tienen previsto volverse a reunir el jueves en Sucre para dar su opinión sobre el tema.
En Washington en tanto el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, se mostró preocupado este martes por el rechazo de prefectos opositores bolivianos al referendo revocatorio.
Consultado por la AFP, Insulza señaló que la convocatoria a un referendo sobre los mandatos del presidente, vicepresidente y prefectos "se basó en un consenso amplio entre las fuerzas representadas en el Parlamento" y "entre el gobierno y los prefectos departamentales".
"Nos preocupa esta posición de los prefectos" que constituye "un retroceso", expresó Insulza.
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