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jueves, 05 de junio del 2008 08:37
Hora de Perú
Acusan a Bill Clinton de todos los males en la campaña de su esposa
Un misterio en torno al ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton intriga a los analistas políticos: ¿cómo es posible que un hombre que lo alcanzó todo, el "chico de oro" capaz de sobrevivir a un escándalo sexual, pudiera envenenar de tal modo la campaña de su esposa?
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Mientras la carrera por la candidatura demócrata a la presidencia está prácticamente terminada para Hillary Clinton, derrotada al término de las primarias por su rival Barack Obama, las críticas hacia su marido emergen desde todas partes.
En una fórmula demócrata como candidata a la vicepresidencia, "el equipo de Obama debería establecer reglas estrictas sobre lo que el presidente Clinton podrá o no podrá hacer durante la campaña", estimó el miércoles el gobernador de Pensilvania, Ed Rendell, en el canal de televisión NY1.
"Por ejemplo, la campaña de Obama debería controlar su agenda, dónde va, a qué estados", insistía este funcionario demócrata, ferviente seguidor de Hillary y amigo de la pareja Clinton.
En un fustigante artículo publicado recientemente por la revista Vanity Fair, el periodista Todd Purdum estimó que Bill Clinton "ensució la campaña de su mujer".
Criticando su "narcisismo irritable", vinculó su personalidad colérica a una operación del corazón a la que fue sometido hace varios años y aludió a su supuesto comportamiento mujeriego.
El artículo le valió al periodista los epítetos de "repulsivo", "basura" y "deshonesto" de Bill Clinton. Los responsables de la campaña de Hillary presentaron disculpas cuando algunas declaraciones suyas fueron interpretadas como racistas.
Bill Clinton también atacó a la prensa, al acusarla de haber tomado parte por Obama e intentar "meter a Hillary en la picota".
"Pensábamos que sería positivo mostrarlos como pareja, Bill y Hillary", explicó un funcionario de la campaña. "Pero algunos no vieron más que a 'los Clinton', en lugar de considerarla a ella por sí misma", se lamentó.
Para la autora feminista Camille Paglia, Bill Clinton no fue más que una "carga" que "tuvo preferencia en el discurso de campaña para hablar de sí mismo o para inyectar el debate de sobreentendidos raciales".
"La próxima candidata seria a la presidencia estará advertida si quiere cargar con un eventual marido en la espalda. Si las mujeres quieren realmente ser iguales, deben dirigir por sí mismas sus propios combates, sin depender de la luz de otros", escribió Paglia recientemente en el London Telegraph.
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