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jueves, 22 de mayo del 2008 07:51
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Al Qaeda es ahora más difícil de vencer, admitió el jefe del Pentágono
El éxito militar inicial de Estados Unidos en su lucha contra Al Qaeda y otros grupos extremistas islamistas ha producido una organización difusa de elementos independientes que ahora son más difíciles de vencer, dijo el secretario de Defensa de Estados Unidos.
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"El éxito inicial en esas campañas, desbaratando los centros de comando y control, eliminando refugios, sólo ha producido una red enemiga que es más difusa, un movimiento ideológico que ya no está unido a ninguna jerarquía estricta", dijo el jefe del Pentágono, Robert Gates.
"Se ha vuelto una fuerza independiente de sí misma, capaz de animar a un grupo de seguidores devotos sin contacto directo y capaz de inspirar violencia sin órdenes directas", dijo Gates, en la evaluación más pesimista que el Gobierno de Bush ha hecho sobre la guerra contra el terrorismo.
En una reunión con fuerzas de operaciones especiales, los comandos estadounidenses que lideran la guerra contra el terrorismo, Gates dijo además que la amenaza de que esos grupos utilicen armas químicas, biológicas, radiológicas, nucleares o cibernéticas está aumentando.
Pero sostuvo que Iraq y Afganistán ofrecen a Estados Unidos la mayor oportunidad para vencer a Al Qaeda y a sus grupos afiliados.
Gates advirtió contra un retiro desde Iraq, una medida que promueven los aspirantes demócratas a la Casa Blanca, Barack Obama y Hillary Clinton, y dijo que ganar ambas guerras daría un "golpe decisivo a los fundamentos ideológicos de los movimientos extremistas".
El secretario de Defensa también dijo que las operaciones militares en Iraq y Afganistán ofrecen un modelo de las habilidades que Estados Unidos necesitará en su lucha contra el terrorismo en otros lugares.
"Otros frentes en la larga guerra no se verán iguales, pero usarán las mismas tácticas básicas, dijo Gates en sus comentarios.
"Serán, posiblemente, en una escala mucho, mucho menor -con fuerzas de operaciones especiales como el principal componente- centradas en entrenar fuerzas autóctonas de élite, reunir inteligencia, apuntadas contra líderes de células y redes de apoyo, y trabajando con otros elementos de nuestro gobierno para ayudar a promover el desarrollo civil y económico", dijo.
Gates llamó a la estrategia centrada en operaciones especiales contra el terrorismo como "persuasión" y la comparó con la "disuasión", una estrategia de la era de la Guerra Fría para evitar un ataque de la Unión Soviética y otros posibles rivales al representar una amenaza creíble de una venganza enorme.
La meta de la persuasión, dijo Gates, es alentar a las personas a apoyar a sus gobiernos en lugar de a los grupos extremistas y convencer a quienes financian, reclutan y brindan refugio a los grupos extremistas de que sus esfuerzos son fútiles.
El Comando de Operaciones Especiales del Ejército de Estados Unidos y sus 54.000 soldados son responsables de la guerra contra el terrorismo. Mientras que sus fuerzas especiales operan en más de 60 países, la inmensa mayoría -80 por ciento- se encuentran en Iraq y Afganistán.
El Comando de Operaciones Especiales, con base en Florida, se ampliará durante los próximos tres años, en parte para satisfacer la demandas de Iraq y Afganistán, pero también debido a las expectativas de que las operaciones de contraterrorismo se realicen durante las próximas décadas.
"Estarán en Iraq y Afganistán por un período prolongado de tiempo -como una fuerza para cazar y matar a terroristas y también como una fuerza para ayudar a entrenar a iraquíes y afganos", señaló Gates.
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