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martes, 15 de abril del 2008 06:26
Hora de Perú
Berlusconi ganó con mayoría absoluta y prometió gobierno diferente al del 2001
Los italianos le dieron mayoría absoluta al indestructible magnate Silvio Berlusconi para sacar al país del marasmo, aunque el líder conservador deberá gobernar teniendo en cuenta a la Liga Norte, un partido extremista que agita banderas contra los inmigrantes.
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Berlusconi, del partido Pueblo de las Libertades, obtuvo 17 millones de votos, casi tres millones y medio más que los 13,6 millones del centro-izquierdista Walter Veltroni.
Esa contundente victoria le permitirá gobernar sin problemas, pues le asegura una mayoría absoluta de 340 escaños de los 617 de la Cámara de Diputados (239 para el partido de Veltroni) y al menos 168 de los 325 del Senado (contra 130 para el centro-izquierda, según un resultado que no incluye aún a los seis senadores elegidos en el extranjero).
Sin embargo, pesará en el nuevo gobierno el extraordinario resultado del movimiento federalista y populista Liga Norte, con frecuencia xenófobo y contrario a la inmigración, que duplicó su caudal electoral.
El movimiento de Umberto Bossi, cuya salud quebrantada por un ictus no le ha impedido batallar contra la llamada "Roma ladrona", estará representado con 65 diputados y 25 senadores, pasando del millón y medio de votos alcanzado en el 2006 a casi 3 millones.
"Soy distinto con respecto al Berlusconi del 2001. Ahora tengo experiencia y conozco bien la máquina estatal", aseguró el martes el magnate de las comunicaciones en una entrevista a la radio estatal Rai.
Berlusconi advirtió la víspera que Italia se enfrentará a "tiempos difíciles" por la crisis económica, el alto costo de la vida y los salarios bajos y prometió un gobierno diferente al del 2001.
"Quiero ser el estadista que cambie el país", anunció, y reiteró que sus primeras medidas serán para resolver la crisis de las basuras que sumergen a Nápoles (sur) y el problema de la compañía de aviación Alitalia, al borde de la quiebra.
"Las basuras, la vivienda, las ayudas a las familias, Alitalia, renovar las infraestructuras y tomar medidas fiscales", fueron los problemas más urgentes que enumeró, mostrando un rostro más institucional y menos retórico con respecto al de hace siete años, cuando llegó por segunda vez al poder.
El gobierno, que deberá formarse en mayo próximo, contará con doce ministros, entre ellos "cuatro mujeres", dijo.
Entre las personalidades fieles al millonario que entrarán en el equipo de gobierno figuran Franco Frattini, para el ministerio de Relaciones Exteriores, el economista de la Liga Norte, Giulio Tremonti, para esa cartera; y su hombre de confianza Gianni Letta, considerado "el poder en la sombra", gran mediador y futuro vice primer ministro.
La Liga Norte contará con al menos dos ministros y su incómodo líder ya advirtió que la prioridad será poner fin al odiado centralismo romano.
"Adoptaremos el federalismo fiscal para que Roma no se beneficie del trabajo de las regiones del Norte", declaró Bossi, quien aspira a ser ministro pese a sus condiciones de salud y la dificultad para hablar.
El regreso de Berlusconi al poder no generó manifestaciones de alegría entre sus simpatizantes y más bien sorprendió la amplitud de la victoria del llamado "Cavaliere", sobre todo en el norte rico e industrializado, donde literalmente barrió.
Por primera vez desde la fundación de la República italiana en 1948, el Parlamento italiano no contará con la presencia de comunistas debido a la aplastante derrota de la izquierda, un partido que marcó la historia política de la posguerra.
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