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domingo, 30 de marzo del 2008 10:51
Hora de Perú
Los talibanes de Pakistán saludan el llamamiento al diálogo del Gobierno
El movimiento talibán paquistaní acogió satisfactoriamente este domingo el llamamiento al diálogo político del nuevo primer ministro, Yusuf Raza Gilani, aunque instó al Gobierno a abandonar su política pro estadounidense.
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El primer ministro instó el sábado a los combatientes islamistas a deponer las armas e incorporarse a la vida política.
"Nos alegramos de este anuncio del gobierno federal de entablar negociaciones con el movimiento de los talibanes para mejorar la seguridad en el país", declaró el Maulvi Omar, portavoz del grupo, durante una entrevista telefónica con varios periodistas.
El llamamiento "tendrá un impacto muy positivo sobre la situación de la seguridad", insistió, pese a advertir de que "el gobierno federal debería dejar de luchar inmediatamente por los intereses estadounidenses".
"El gobierno debe poner fin inmediatamente a su política pro estadounidense que no conviene al gobierno ni al pueblo de Pakistán", agregó el Maulvi (término que designa a un erudito religioso).
El movimiento talibán reiteró sus exigencias este domingo con motivo de una congregación de casi 5.000 habitantes y combatientes islamistas en las zonas tribales, en Inayat Kili.
"Los talibanes son patriotas paquistaníes y su movimiento no va dirigido contra el gobierno", declaró el jefe del Movimiento de los Talibanes de Pakistán, el Maulvi Faqir Mohammad.
"Estamos dispuestos a conversar con el gobierno puesto que cualquier problema se puede solucionar mediante la negociación, pero el gobierno debe abandonar su política pro estadounidense", agregó.
Faqir Mohammad es un lugarteniente de Baitulá Mehsud, "comandante" de los talibanes paquistaníes y presunto jefe de Al Qaida en Pakistán, a quien las autoridades acusan de estar detrás del atentado que costó la vida a la ex primera ministra Benazir Bhutto el 27 de diciembre de 2007. Mehsud desmiente estas acusaciones.
El sábado, Gilani, del partido de Benazir Bhutto, en un discurso ante la Asamblea Nacional, tendió la mano al diálogo.
"Estamos dispuestos a negociar con todos aquellos que depongan sus armas y estén dispuestos a hacer la paz", afirmó.
Los partidos de la oposición ganaron por amplio margen las elecciones legislativas del 18 de febrero, una victoria que les ha permitido diezmar los apoyos políticos del jefe de Estado, Pervez Musharraf.
Los vencedores de las urnas anunciaron ya su intención de "revisar" la estrategia antiterrorista del Estado.
Pakistán, aliado clave de Estados Unidos en su lucha contra el terrorismo, es escenario de una oleada de atentados sangrientos reivindicados o atribuidos a los talibanes o a los miembros de Al Qaida, en los que han muerto más de mil personas desde enero del 2007.
La zona tribal paquistaní, fronteriza con Afganistán, también afronta un recrudecimiento de la violencia desde que se refugiaron en ella cientos de combatientes islamistas vinculados a Al Qaida y a los talibanes, a pesar de las operaciones del Ejército paquistaní por controlar este territorio.
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