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lunes, 28 de mayo del 2007 09:32
Hora de Perú
Escándalo en Gran Bretaña por fotografías sobre accidente de Lady Di
La televisión Channel 4 ha desatado una polémica en Gran Bretaña por unas fotografías que piensa mostrar el próximo 6 de junio en un programa sobre el accidente de tránsito de Diana de Gales, en las que se ve a la princesa justo antes de morir, el 31 de agosto de 1997 en París.
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Channel 4 tiene previsto mostrar fotografías en las que aparece Diana mientras un médico le administra oxígeno y se ve cómo un estudiante trata de ayudar a su guardaespaldas, Trevor ReesJones, herido de gravedad.
En 1997 un accidente de coche en un túnel de París mató a Diana, a su novio Dodi Fayed y a su chofer Henri Paul.
El programa Diana: Los Testigos en el túnel también incluye entrevistas con los dos fotógrafos y las personas que presenciaron el choque. La publicación o transmisión de tales imágenes en Gran Bretaña por primera vez levanta críticas casi diez años después del drama, y pese a que varios medios de comunicación extranjeros ya han difundido este tipo de fotografías.
Se estima que la difusión de este documental ofendería a los príncipes William y Harry, hijos de Lady Di, en un momento delicado, pues coincide con los preparativos del décimo aniversario de la muerte de su madre.
Un portavoz de la residencia real Clarence House fue contundente. "Han sido muy claros en su posición sobre este tema. Quieren que se deje descansar en paz a su madre", sostuvo.
Cuando el año pasado una revista italiana publicó fotografías del accidente, los príncipes declararon en un comunicado que con "la publicación de este tipo de material se les hacía mucho daño a ellos, a su padre, a la familia de su madre y a todas aquellas personas que la amaron y respetaron".
El diario Daily Mail menciona en su portada lo que considera un pisoteo de la tumba de Diana y en un editorial afirma que el programa constituye "una pornografía lasciva" basada en el desprecio. En una referencia a este escándalo, Daily Express afirma, por su parte, que ahora la televisión intenta sacar un macabro provecho de su muerte.
La oposición conservadora británica ha pedido que se suspenda la emisión del reportaje por considerar que carece de interés público. En cambio un portavoz de Channel 4 aseguró que el canal no considera que estas imágenes constituyan una intrusión en la vida privada de nadie, sino que al contrario responden "a un genuino interés público".
(Agencias)
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