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domingo, 13 de abril del 2008 06:40
Hora de Perú
Strauss-Kahn quiere aprovechar la crisis para que el FMI vuevla a ocupar una posición central mundial
El nuevo director general del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-Kahn, quiere aprovechar la crisis financiera para intentar volver a posicionar en el centro del juego mundial a esta institución envejecida y desprestigiada.
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"El FMI está de vuelta", lanzó el ex ministro francés de Finanzas, en respuesta a la polémica suscitada por las proyecciones de la institución -juzgadas por muchos como excesivamente pesimistas-.
"Ninguna otra institución que no sea el FMI es capaz de trabajar sobre los lazos entre el sector financiero y la economía real", estimó el ex ministro socialista, que este fin de semana preside por primera vez la asamblea semestral del FMI en Washington.
"Esta es la cuestión actualmente", sostuvo, al pintar un panorama sombrío de una economía mundial presa entre el "congelamiento" del crecimiento y el "fuego" de la inflación.
"La crisis de los 'subprime' y sus consecuencias constituyen evidentemente una crisis mundial", explicó. "Precisamos cada vez más vigilancia multilateral".
Pero para asegurarse un papel como ese, el FMI debe convencer de que goza de autoridad suficiente. En este contexto, el sucesor de Rodrigo Rato quiso persuadir de que la reforma de las instancias de gobierno del Fondo ya concluyeron y fueron un éxito.
"El consejo de administración tenía que solucionar esta cuestión, y la ha solucionado", afirmó en referencia al proyecto de transferencia de una fracción de derecho a voto por el que los países del norte mantendrán 57,9% de los votos (contra el actual 59,5%) y los del sur 42,1% (contra 40,5%).
Sumado a la venta de 400 toneladas de oro y la supresión de 380 empleos en la institución, este compromiso resuelve lo principal de una ecuación impuesta hace dos años para sacar a la institución de las manos de los países ricos, y del déficit.
Esto considerado, la crisis parecería ser más una coincidencia, destacó el sábado Tommaso Padoa-Schioppa, director del Comité monetario y financiero internacional (CMFI), instancia política del FMI.
"La gravedad de la crisis que estamos viviendo ha contribuido a movilizar los espíritus sobre la necesidad de reformar el Fondo y de llegar a un acuerdo sobre la representación" de sus miembros, dijo el ministro italiano.
Incluso teniendo buenas posibilidades de ser aprobado por 85% de los 185 Estados miembro, este proyecto de reforma es criticado por varios expertos y organizaciones especializadas en desarrollo.
"Los países industrializados del G8 disponen todavía de cerca de la mitad de las cuotas en las dos instituciones", destaca Sébastien Fourmy, de la ONG Oxfam.
En este sentido, el ministro argentino de Economía, Martín Lousteau, considera que el proyecto de reforma de derechos de voto es un primer paso "realmente modesto" hacia una representación más amplia de los países del sur.
"Sin un compromiso político firme (...), esta reforma tendrá una vida corta", sostuvo.
"El Comité espera un trabajo suplementario del consejo de administración sobre los puntos de la nueva fórmula de cuotas que podrían mejorarse antes que la fórmula sea nuevamente utilizada", indica el comunicado final del CMFI.
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