|
sábado, 18 de noviembre del 2006 06:37
Hora de Perú
"Las Hurdes" y "Robinson Crusoe" son únicos filmes de Buñuel sin restaurar
Siete años después de la celebración del centenario del nacimiento de Buñuel, todavía dos de sus películas, "Las Hurdes" y "Robinson Crusoe", esperan una intervención urgente ante el riesgo de una destrucción irreparable, según explicado el restaurador Ferran Alberich.
Cambiar tamaño
Alberich ha presentado en el Festival de Cine Independiente de Barcelona L'Alternativa una investigación sobre "El perro andaluz", filme que en 2003 presentó en su versión restaurada en el Festival de Cannes y que había recibido el encargo de la Filmoteca Española .
En relación a "Tierra sin pan. Las Hurdes" (1932), Ferran Alberich ha dicho en una entrevista a EFE que "el principal problema es que el negativo original desapareció después de que en los años 30 entraran los alemanes en París y destruyeran muchas películas de la intelectualidad progresista como también sucedió con 'Sierra de Teruel', de André Malraux".
Para llevar a cabo la restauración, continúa, "se tendría que trabajar a partir de la copia de la película que se hizo en los años 50".
A las dificultades técnicas se suman problemas de índole contractual en la cuestión de la restauración de "Las aventuras de Robinson Crusoe", pues "contamos con dos negativos, uno de la productora mexicana y otro de la norteamericana".
Rodada en inglés, "Robinson Crusoe" fue la primera película grabada en Eastmancolor y "como sucede con todos estos primeros filmes, el color es muy inestable con el transcurso del tiempo y tiende a deteriorarse", destaca Alberich.
Precisamente, en la última edición de la Seminci de Valladolid se presentó una copia nueva de "Robinson Crusoe", una cinta que nunca se había estrenado en España.
Alberich atribuye a "la salida comercial relativa" del cine de Buñuel la circunstancia de que todavía no se hayan restaurado todas sus películas más antiguas.
Respecto a la investigación sobre "El perro andaluz", Alberich concluye que la sonorización que hoy conocemos de la película emblemática del surrealismo es "falsa" y, en realidad fue una "invención" de la distribuidora francesa "para generar nuevos derechos de un filme que ya estaba libre de derechos".
"El perro andaluz", dirigida conjuntamente por Buñuel y Salvador Dalí, se estrenó en 1929 en París con un acompañamiento musical que Buñuel hizo con discos de tangos.
En 1960, la distribuidora francesa hizo una sonorización, "supuestamente supervisada por Buñuel", anota Alberich, en la que aparecen dos tangos extraídos, según ha podido comprobar el restaurador, de un disco que se editó a mediados de los años cincuenta y que, "por tanto, es imposible que fuera utilizado por Buñuel".
Alberich lanza la hipótesis de que la idea inicial de Buñuel y Dalí, como "fieles wagnerianos", era utilizar la música de "Tristán e Isolda" para la película.
Como discípulo de Jean Epstein, Buñuel, precisa Alberich, creía que "las películas mudas se escribían más como la partitura de una obra musical que no como un guión tradicional".
Sin embargo, al llegar a París, al encontrarse que "los surrealistas detestaban la música de Wagner, un compositor que además no era muy bien visto por los franceses por razones ideológicas, Buñuel y Dalí decidieron cambiar la idea original".
En el festival barcelonés, Alberich ha presentado una versión con la música de Wagner con un resultado sorprendente: "si superpones la música de 'Tristan e Isolda' con la marcas que el propio Buñuel hizo en el guión, el resultado es sincrónico, encaja, aunque -reconoce- es indemostrable que fuera la sonorización original".
(Agencias)
|